Madre muerta, casa deshecha.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Mal suena el Don sin el din.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Abogacía que no zorrocía.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Quien se excusa se acusa.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Ese no pega ni un timbre.
Ni vive, ni deja vivir.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Codicia mala, el saco rompe.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Cuando se encapota el sol en jueves, antes del domingo llueve.
Tanto pedo para cagar aguado.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Corrido va el abad por el cañaveral.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Agrada y te agradarán.
Más vale bueno que mucho.
Mucho saber, menos ignorar es.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.