En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Muchos pocos quieren los que no son locos.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Quien no tiene, perder no puede.
A gana de comer, no hay mal pan.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
El papel puede con todo.
Para una vez que se bañó, hasta el culo se le vio.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
El mal comido no piensa.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Quien pregunta, no yerra.
Como no soy ningún río Tajo, lo mismo corro para arriba que para abajo.
A la hija casada sálennos yernos.
Están más concentraos que un jugo de china.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
No dar pie con bola.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Las aguas quietas, corren profundas.
Dar gusto da gusto.
Entre col y col, lechuga.
Saber es poder.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
Están separados, como el agua y el aceite.
Favor retenido, no debe ser agradecido.