Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Ganar, poco vale sin guardar.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Las noticias malas tienen alas.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
La ocasión llega, llama y no espera.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Volver a inventar la rueda.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Año nuevo vida nueva.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Después de toda oscuridad hay luz.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
No hay mejor salsa que el hambre.
El último mono es el que se ahoga.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
Errando errando, se va acercando.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.