De padres cantores, hijos jilgueros.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Las noticias malas tienen alas.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La ocasión llega, llama y no espera.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Volver a inventar la rueda.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Año nuevo vida nueva.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Después de toda oscuridad hay luz.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Errando errando, se va acercando.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
El último mono es el que se ahoga.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
No hay mejor salsa que el hambre.