En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Tragando aunque sea saliva.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Un clavo saca a otro clavo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Todo amor tiene su gasto
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Dios, si da nieve, también da lana.
Está mal pelado el chancho.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Una golondrina no hace verano.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
El ojo quiere su parte
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Dos no riñen si uno no quiere.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
El que de joven corre, de viejo trota.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Bien te quiero y mal te hiero.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
El amor hace salir alas