El hombre lo pide, y la mujer decide.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Sabe más que el tocino rancio.
El que huye, obedece.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Nada tiene al que nada le basta.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Mostacho gacho, señal de borracho.
En el menguante de enero, corta tu madero.
No hay madre como la de uno mismo.
Agua corriente, agua inocente.
De mala vid, mal sarmiento.
Alabar y callar para medrar.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
La muerte todo lo ataja.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
El cebo oculta el anzuelo.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Jugar la vida al tablero.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Dame pan y llámame perro.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Mal largo, muerte al cabo.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La mujer decente, sufre más que se divierte.