Del falso bien viene el auténtico mal
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
A bien se llega quien bien se aconseja.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Es de sabios, cambiar de opinión.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Secreto a voces.
Lo que se da no se quita.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Cada perro, con su hueso.
Más matan cenas que guerras.
Galga salida, a liebre parida.
Jurar como carretero.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Quien busca, halla.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.