Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Hombre avisado, medio salvado
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
La fe infundada en la autoridad no es fe
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Tenís más grupo que banco de sangre.
El que del campo viene, cenar quiere.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
A hurón cansado, madriguera nueva.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Quien cae no tiene amigos.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Los duelos con pan son menos.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A dineros dados, brazos quebrados.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
El que venga atrás que arree.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.