Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
No te pegues que no es bolero.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Que no te den gato, por liebre.
No hay refrán que no sea verdadero.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
El amor, de necios hace discretos.
Los enamorados, no ven a los lados.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
El viejo que se cura, cien años dura.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El mundo está vuelto al revés
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Al loco y al aire, darles calle.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Lo barato cuesta caro
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
El amor habla incluso con los labios cerrados
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Calienta más el amor que mil fuegos
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Tener el juego trancado.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Amor por cartas son promesas falsas.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Vida sin amor, años sin verano
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Estoy como gallo en corral ajeno