Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Ya que no eres casto, sé cauto.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Lo quiero, para ayer.
Cuervos vienen, carne huelen.
Al hombre de rejo, vino recio.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
El pobre de su pobreza no sale.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Boca ancha, corazón estrecho.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
La felicidad da la vista a un ciego
El miedo guarda la viña.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Boca con duelo, no dice bueno.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Ir de capa caída.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Mujer precavida vale por dos.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.