Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Hacer castillos en el aire.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La edad de oro nunca es la presente.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Campo bien regado, campo preñado.
A barco nuevo, capitán viejo.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Año de brevas, nunca lo veas.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Más vale tender la mano que el cuello.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
El amor lo perdona todo.
Valgan las llenas, por las vacías.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Mal se conforma con el viejo la moza.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Los hombres son mejores que su teología
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
El amor no se compra con dinero.