Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Como turco en la neblina.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Cama de novios no la tienen todos.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Matar dos pájaros con una piedra.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Me cayó como patada en la guata.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Se defiende como gato panza arriba.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
A amo ruin, mozo malsín.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Idos y muertos, olvidados presto.
Solo como Adán en el día de la madre
Nada es bello excepto la verdad
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
La Cruz, la viña reluz.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
A otro perro con ese hueso.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.