La más ruin cabra, revuelve la manada.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Comer en bodegón y joder en putería.
Claridad, y no en el caldo.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Volverse la albarda a la barriga.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Modestia exagerada, modestia falsa.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Mano de hierro en guante de seda.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Nadie se muere en la vispera.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Quien hace un cesto hace cien.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Cuando tu ibas, yo venia.
Mujer ventana, poco costura.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Hasta el rabo, todo es toro.
Con pelito... no hay delito.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.