Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
La buena vaina no hace buena la espada.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Después de la tempestad, viene la calma.
Burro cansado, burro empalmado.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Al fisgón cuando menos un trompón.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Donde pan comes migas quedan.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
A causa perdida, mucha palabrería.
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
El flojo trabaja doble.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
El buen vino, venta trae consigo.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Acá como allá, y allá como acá.