No escupas contra el viento.
La letra, con sangre entra.
Iglesia, o mar, o casa real.
Al potro que le alabe otro.
Favor del soberano, lluvia en verano.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El celoso no puede ser jocoso.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Cada cosa pía por su compañía.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Los justos pagan por pecadores.
La paciencia es la llave del paraíso.
Abril, uno bueno entre mil.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
El barco de las promesas ya zarpó.
Marido muerto, otro al puesto.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Cinco puercos son manada.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
El que nace postrero, llora primero.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
En gran casa, gran gasto se amasa.