¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Manos blancas no ofenden.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
No dar ni recibir, sin escribir.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
El que es perico donde quiera es verde.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Lección dormida, lección aprendida.
Nada contra la corriente.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Despacio, que llevo prisa.
Sacar los trapos al sol.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
No escupas contra el viento.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
El celoso no puede ser jocoso.
Hay que leerle la cartilla.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Esto son habas contadas.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Hijo de gato caza ratón.
Esta es la gota que derramo el vaso.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.