Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
La paz con una porra en la mano es la guerra
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Gente castellana, gente sana.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Sin pito y sin flauta.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Buena muerte es buena suerte.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
No hay don sin din.
Sirva de algo mientras se muere.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Jugar al abejón con alguien.
Sacar los trapos al sol.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Dando dando, palomita volando.
Breve habla el que es prudente.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Día vivido, día perdido.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.