De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
No hay más araña que la que teje.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Hombre osado, bien afortunado.
De un peligro, con otro me libro.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A gran culpa, suave comprensión.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Hacer el primo.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
El que fía o promete, en deudas se mete.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
El perro con rabia, de su amo traba.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
De sol de tarde, Dios te guarde.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Lo que es igual, no es trampa.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Loro viejo no aprende a hablar.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.