A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Quien lee y escribe no pide pan.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Más vale despedirse que ser despedido.
En Agosto trilla el perezoso.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Me traen por la calle de la amargura.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Grano a grano, se llena el granero.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El buen vino, de sí propio es padrino.
El que se brinda se sobra.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Fía mucho, más no a muchos.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
A cama pequeña, échate en medio.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Ajo cebollino, para con vino.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El que come solo, muere solo.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Barco viejo, mal navega.