Una mentira, madre es de cien hijas.
Un yerro, padre es de ciento.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Hay que sufrir para merecer.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Molino cerrado, contento el asno.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Grano a grano, se llena el granero.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
El tiempo vuela, que se las pela.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El gozo en el pozo.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
La llaga sana, la mala fama mata.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Quien de verde se viste bonita se cree.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
La cama guarda la fama.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
La ley pareja no es dura.