No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Meterse en la boca del lobo.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Culo veo, culo quiero.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
El mirón, ¡chitón!.
A caballo nuevo jinete viejo.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Pan casero, de ese quiero.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Con quien te vi te comparé.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
La cabra siempre tira al monte.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
A jugar y perder, pagar y callar.
Llenarle la cuenca a alguien.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Para creer hay que querer creer
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
No seas mono, porque te bailan.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Pueblo chiquito, campana grande.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Hablar a calzón "quitao".
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.