La que no baile, de la boda se marche.
Ni miento ni me arrepiento.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Mal huye quien a casa torna.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Alábate, burro, que nadie te alaba.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
El que se queja, sus males aleja.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
A tal amo tal criado.
Hormigas con ala tierra mojada.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Blanco y mojado, sopas de leche.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
El que su nariz acorta, su cara afea.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Guerra avisada no mata soldado.