A fullero, fullero y medio.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Bailaré según tu música.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
La mar que se parte, arroyos se hace.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Llagas viejas, tarde sanan.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Quien cerca halla, cerca calla.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
La falta de progreso significa retroceso.
Barba roja, mucho viento porta.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El que hambre tiene, con pan sueña.
A todo coche, le llega su sábado.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Abril, deja las viñas dormir.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
La necesidad tiene cara de hereje.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Donde está el rey, a cien leguas.