Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Adelante con los faroles.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Que bailen los que están en la fiesta.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Al desdén con el desdén.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La palabra es playa, el silencio oro.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
A fullero, fullero y medio.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
A chico santo, gran vigilia.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Rey nuevo, ley nueva.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Abril, deja las viñas dormir.
La falta de progreso significa retroceso.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Don Din nunca parece ruin.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Una deuda, veinte engendra.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Barba roja, mucho viento porta.