Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Reloj y campana, muerto mañana.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Bodas y aguas, como son guiadas.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Por San Andrés, corderillos tres.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
La suerte nunca da, solo presta.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Palabras sin obras, barato se venden.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Quien no sabe dar sabe recibir
El que calla, otorga.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Ruéganla que se pea, y cágase.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Cada uno canta como quiere.
La fortuna es madrina de los necios.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Como turco en la neblina.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
La libertad vale más que el oro
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.