Hay de todo en la viña del Señor.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
No habiendo lomo, de todo como.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
A flores nuevas, afeite perdido.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Tiene más carne un huevo frito.
Más duro que sancocho de pata.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
De sabios es variar de opinión.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
La mejor fraternidad es la desgracia.
Lo barato, sale caro.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Lo que haces, encuentras.
El diablo está en los detalles.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Los burros prefieren la paja al oro.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
En la cancha se ven los gallos.
No es posible defenderse del aburrimiento
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.