A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Pecado callado, medio perdonado.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Llegar y besar el santo.
Los pensamientos no tienen fronteras
La barca pasa, pero el río queda.
Carta echada, no puede ser retirada.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
La fantasía es la droga de la mente
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
No hay mal que por bien no venga.
El ladrón no roba jamás una campana.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Empieza la tarea y luego termínala.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
El padre para castigar y la madre para tapar.
A más beber, menos comer.
Mala olla y buen testamento.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.