Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Hay ojos que de legañas se enamoran.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Quien desprecia, comprar quiere.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Enero y Febrero desviajadero.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
La vida da muchas vueltas.
Ligero como el ave de San Lucas.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Hablar en plata blanca.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Oveja de todos, cómenla lobos.
De ese infierno no salen chispas.