Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Más vale prevenir que curar.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
El que se casa, por todo pasa.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Dios castiga, pero no ha palo.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Matar dos pájaros con una piedra.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Si te queda el saco.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Las aguas mansas son las peores
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
La suerte es de los audaces.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Al loco y al aire, darles calle.
Aire de Levante, agua delante.
Más doblado que carpa de camión.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Hay más santos que nichos.
Que cada sacristán doble por su difunto.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Amor con casada, vida arriesgada.
El abad canta donde yanta.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero