La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Comer sin vino, comer canino.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Dos fuentes, dos ríos.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Ara con heladas, que matarás la grama.
No necesito niguas para ser tishudo.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Ahullama no pare calabaza.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El que no arriesga, no pasa el río.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Dios castiga sin dar voces.
A catarro gallego, tajada de vino.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Las sueños, sueños son.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
La menta, el amor aumenta.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Vida sin amor, años sin verano
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Llamame tonto y dame pan.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A escote, no hay nada caro.
Después de comer, ni vino, ni mujer.