Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
variante: Café hervido, café jodido.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
El que llega tarde, no bebe caldo
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
A la larga, lo más dulce amarga.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Buscar los tres pies al gato.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
No falta de que reirse.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Quien no arrisca, no aprisca.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Remendar y dar a putas.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Víbora que chilla no pica.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
De tales devociones, tales costurones.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Gato con guantes no caza ratones.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Más vale loco que necio.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.