Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
En otoño la mano al moño.
Hacer algo de cayetano.
De mi maíz ni un grano.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
El que de joven corre, de viejo trota.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Idos y muertos, olvidados presto.
Gallo viejo con el ala mata.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Boca de verdades, cien enemistades.
Del monte sale, con que se arde.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
La leche cocida, tres veces subida.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El triunfo de los crueles es breve
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El Rey es poco para su porquero.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
A buen salvo está el que repica.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Por Navidad cada oveja a su corral.