La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Cual el derrotero, tal el paradero.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El tiempo es oro.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Tiene más vida que un gato.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Se está ahorcando con su propia soga.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El que sigue la caza, ése la mata.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Socorro tardío, socorro baldío.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
La palabra es playa, el silencio oro.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Quien más tiene, más quiere.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Juez airado, injusto el fallo.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Moneda ahorrada, moneda pagada.