Del cobarde, no se ha escrito nada.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Limpio de polvo y paja.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Males comunicados, suelen ser remediados.
La envidia es una mala consejera.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Iglesia, o mar, o casa real.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Nunca viene una desgracia sola.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El zapato más bonito puede lastimar el pie.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Del mal, el menos.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
El lo que se pierde, se aprende.
Juegos de manos son de bananos.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Hay que empujar, porque vienen empujando.
A cada rey su trono.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Según es el pájaro así es el nido.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
Llegar y besar, suerte es singular.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
No hay camino sin tropiezo.
Cierre la boca y comience abrir la bolsa.
Don López, que mata siete de un golpe.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.