Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Tiempos pasados fueron mejores.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Las uvas están verdes.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Ni mangas porque es chaleco.
A tal amo tal criado.
Por la víspera se conocen las fiestas.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Es más el ruido que las nueces.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Del ocio nace el feo negocio.
Un "quizá" no dice nada.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Quien desparte lleva la peor parte.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
A la virtud, menester hace espaldas.
El que nada no se ahoga.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
A quien has acallado no le hagas llorar.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.