El buey manso mató al amo.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Compuesta, no hay mujer fea.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Hay ayudas que son lavativas.
Ama de cura, puta segura.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Belleza de cuerpo no se hereda
El buen traje encubre el mal linaje.
Hazte responsable de tus actos.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
A mala lluvia, buen paraguas.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Agua del cielo no quita riego.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
La mejor felicidad, es la conformidad.
No soy ninguna perita en dulce.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Enójate pero no pegues.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Enero, claro y heladero.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Para poca salud, más vale morirse.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
El pez grande en la mar se hace.
No hay gato que no tenga uñas.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
El que bien ama, tarde olvida.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.