Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
A la fuerza no es cariño.
Lo que siembres, recogerás.
Mientras descansa está haciendo adobes.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Los mejores pilotos están en tierra.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
La mujer es gente en la letrina.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
La libertad vale más que el oro
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
La variedad place a la voluntad.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Mal huye quien a casa torna.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
No hay dos sin tres.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Sobre advertencia no hay engaño.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
El amor no quiere consejo.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Quien no oye consejo no llega a viejo.