Buey viejo, no come tronco.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Casa de mantener, castillo de defender.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Al pescado dormilón, se lo traga el tiburón.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
La adoración es una admiración trascendental
No jales que descobijas.
Después de que baile bien aunque sea fea.
El que es culpable puede reincidir.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El inferior paga las culpas del superior.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Los reyes tienen los brazos largos.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Por puerta abierta ladrones entran.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Codicia mala a Dios no engaña.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Todas las horas hieren. La última mata.
Hombre valiente no muere de viejo.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Buena ventura solo con otra dura.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad