Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Salir junto con pegado.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Nadie sabe para quien trabaja.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Las cosas lo que parecen.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Botas y gabán encubren mucho mal.
Siempre que llueve, escampa.
Por lo demás, paciencia y barajar.
La esperanza no llena la panza.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Nunca olvides tu casa.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
El que algo debe, no reposa como quiere.
No hay mano que pueda para el tiempo
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Patada de yegua no mata caballo.
La muerte todas las medidas vierte.
Calma piojo que el peine llega.