El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Santo Tomás, una y no más.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Alegrías secretas, candela muerta.
Hombre prevenido vale por dos.
A dos palabras tres porradas.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Que chulo tu chucho colocho
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
El que necesita, te visita.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Cada día olla, amarga el caldo.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Serio como perro en bote.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
El viejo y el horno por la boca se enciende.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Borracho que come miel, pobre de él!
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Vivir es morir lentamente.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Cada oveja con su pareja.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.