Tienes más cara que un saco perras.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Más dura una taza vieja que una nueva.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Pase mayo, y pase pardo.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Mujer precavida vale por dos.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Yo que callo, piedras apaño.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
El que demonios da, diablos recibe.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
A rey muerto, principe coronado.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Vencer no es vergonzoso
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Cada cosa tiene su precio.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
A creer se va a la iglesia.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
La mentira nunca muere de vieja.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Hombre avisado, medio salvado
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Amor viejo, pena pero no muere.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Siempre la cuba huele a la uva.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.