Echar confites a un cochino, es desatino.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
El día nunca retrocede de nuevo.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
No hay sustituto para la experiencia.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Cada arroyo tiene su fuente.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Se queja más que la llorona.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Lo estancado se pudre.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Confía en lo que ves
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Buscar los tres pies al gato.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Quien siempre adula se quema las mangas
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.