El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
El hombre nació para morir, es mortal.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Hay que amarrar el tamal.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Caldera observada no hierve jamás.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Cuanto más pobre, más hijos.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Los burros prefieren la paja al oro.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Al freír será el reír.
Tanto pedo para cagar aguado.
Desbarata hasta un balín.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
El amor es como el agua que no se seca.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
La nieve presagia una buena cosecha.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Al miedo plata; y al amor cariño.
A consejo de ruin, campana de madera.
A cama chica, echarse en medio.
Hablar poquito, y mear clarito.