Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Tal vendrá que tal te quiera.
El que da primero da dos veces.
El que no cae no se levanta.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Dejadle correr, que él parará.
Las penas no matan, pero rematan.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Si falta la comida, torcida va la vida.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Las cosas se parecen a sus dueños.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Lo de balde es caro.
En Noviembre el frío vuelve.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Quien come aprisa, come mal.
A los cien años todos calvos.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
No hay duelo sin consuelo.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Callado mata conejo.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Manos blancas no ofenden.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
No hay camino sin tropiezo.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Amor de gato se ve por el tejado.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.