No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Además de cornudos, apaleados.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Enero, claro y heladero.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Boca de miel y manos de hiel.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
No te salgas por la tangente.
Abril, uno bueno entre mil.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
De día beata, de noche gata.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
La flor de enero, no llega al frutero.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
El que busca, encuentra.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Caga más una vaca que cien palomos.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado