Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Quien no oye consejos no llega lejos.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Quien guarda valores, padece temores.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
A donde te duele, ahí te daré.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Bailaré según tu música.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Rama larga, pronto se troncha.
Decir bien y obrar mejor.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Palabra de cortesano, humo vano.
El miedo guarda la viña.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Antes son mis dientes, que mis parientes.