Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
El amor hace salir alas
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Paso a paso se hace camino al andar.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Oveja que bala, bocado que pierde.
A causa perdida, mucha palabrería.
Buena es la linde entre hermanos.
A barco viejo, bordingas nuevas.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Para sabio Salomón.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Quien cerca halla, cerca calla.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
En camino largo, corto el paso.
Con el amor está el temor
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Es más seguro ser temido que ser amado
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Todo laberinto tiene una salida.
Agua al higo, que ha llovido.
Ahullama no pare calabaza.
Regla y compás, cuanto más, más.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
La paciencia es la llave del paraíso.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Cada cabeza es un mundo.
Sayo que otro suda, poco dura.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
La nuez llena, menos que la vana suena.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
No eches más leña al fuego.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.