Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
A ruin, ruin y medio.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Idos y muertos es lo mesmo.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Para saber, has de leer.
Cosa muy querida, presto perdida.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
A buen amo, mejor criado.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Como es la madre, así es la hija.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Donde hay juncos, agua hay junto.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
La muerte, al pobre no se atreve.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Bien reza, pero mal ofrece.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
De buen caldo, buenas sopas.