Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Un día menos, una arruga más.
Mal duerme quien penas tiene.
El amor no se mendiga, se merece.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Le dieron gato por liebre.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Alcanza, quien no cansa.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
La música calma a las fieras.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Para atrás ni para coger impulso.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Más barato es cuidar que edificar.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Atente al santo y no le reces.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Más vale despedirse que ser despedido.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Sirva de algo mientras se muere.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Te pido hojas y me traes ramas.
Entre más viejo más pendejo.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.