No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
El que se enoja pierde.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Amar a todos, confiar en nadie.
Donde hay orden, hay bendición.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
A todo hay remedio sino a la muerte.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Es de sabios cambiar de mujer.
Esperanza que consuela, que no muera.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Agua de llena, noche de angulas.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Padre diestro, el mejor maestro.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
A buen bocado, buen grito.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Esto está en chino.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
La medicina cura, la naturaleza sana.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Son más los días que las alegrías.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.