Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Quien siembra, siega.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Buena vida, arrugas tiene.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Nunca anochece donde se ama.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Cuando masques, no chasques.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Hazte responsable de tus actos.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Abrojos, abren ojos.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Neblina, del agua es madrina.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Cada quien, con su cada cual.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Burro cargado, busca camino.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Necios y gatos son desconfiados.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.